Desarrollo cognitivo

Aprendiendo a comunicarse

La comunicación verbal es una etapa del desarrollo que utilizan los bebés para comunicarse con su entorno, sobre todo con mamá y papá y para expresar sus necesidades de alimentación, sueño, incomodidades (frío o calor) o malestares.
Lo pueden hacer a través del llanto, gritos, gorgojeos, balbuceos (sonidos que provienen de la parte posterior de la boca) y luego palabras simples y posteriormente frases, hasta que se establece su lenguaje fluido y de acuerdo a la edad su progreso, que será el siguiente:

El lenguaje del bebé de 0 a 3 meses
- El llanto es su primera y única forma de comunicación oral los primeros días, llegando a ser diferente el llanto de acuerdo a las necesidades, ya sea por hambre, incomodidad, sueño...
- Podremos oír una pequeña tos seca, esporádica, que también la utilizará como forma de comunicación.
- Pueden responder a nuestras palabras con expresiones faciales, como, por ejemplo, fruncir el ceño, arrugar la frente o expresiones con la boca, que a veces resultan inquietantes o cómicas para nosotros.
- A partir del segundo mes comienzan a utilizar sonidos vocales 'a, e y o' vocalizándolos para expresar sensaciones sobretodo de placer.
- Emiten sonidos empleando también letras como la 'g, k y j'.
- Se aprecia su comprensión del lenguaje, sobre todo de la madre, cuando fija su mirada sobre ella cuando le habla o le responde con expresiones faciales, especialmente movimientos de la boca.
- Busca la fuente de un sonido moviendo la cabeza hacia ese lado.
- Sonríe como respuesta a las caricias de papá o mamá o a sus palabras cálidas.
- A los 3 meses, gracias a su maduración lingüística, podrá dar respuestas que pueden durar mas de 1 minuto, con vocalizaciones 'gagagaga'.
- La comunicación se mantendrá por más tiempo y las respuestas serán más rápidas.
- Fijará su mirada en los ojos y en la boca de quien le habla y podrá responder con sonrisas, vocalizaciones o expresiones faciales.

Desarrollo verbal en niños de 4 a 6 meses
- Las vocalizaciones y los sonidos guturales serán directamente en respuesta a la persona que le habla, los cuales durarán más tiempo.
- Comenzaran los chillidos, gritos y al oírse, lo hará con más intención y le parecerá muy gracioso.
- Responderá con movimientos de la cabeza, cuando oiga un sonido y hará contacto visual a nuestra voz.
- Se incrementa el balbuceo.
- Coordina con más facilidad la acción de escuchar y mirar.
- Reconoce las voces de familiares, especialmente la de la madre.
- Durante el juego, sea sólo o acompañado, emite sonidos y realiza movimientos.
- Puede imitar sonidos con diferentes tonalidades de voz (grave, aguda).
- Comienza a comprender gestos cotidianos como saludos y despedidas y el “no”, o sea, cuando se le dice que no haga ciertas actividades.
- Reconoce las palabras mamá o papá.
- Toma la iniciativa del contacto visual comenzando a vocalizar espontáneamente.

A un año
En su primer añito, los niños están para comérselos. Son una monada y a los padres nos deleitan con sus primeras carantoñas, que se basan en tirar besitos con las manos. Cada día comprende mejor lo que le dicen, aunque su capacidad de hablar sea limitada y balbuceé palabras ininteligibles para los padres. No obstante, se nota una evolución y ya puede perfectamente decir su edad enseñando el uno con el dedo indicador.

Otro gran hito, cómo explican en el informe 'Buen comienzo, buen futuro. El bebé de doce meses', elaborado por el Departamento de Agricultura de EE.UU, el Departamento de Educación de EE.UU y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU, es que a esta edad demuestran que entienden muchas palabras aunque no las puedan decir. Esto se llama el lenguaje receptivo. Por ejemplo, cuando le pides que te dé un juguete o que señale una imagen de un libro, lo puede hacer.

Como padres desde casa podéis apoyarle en el este desarrollo del lenguaje con pequeñas acciones diarias:
- A la hora de contar cuentos, pídele que te diga dónde está la vaca, el perro o el león (déjale tiempo para que piense, reflexione y te conteste).
- Cuando pronuncie una palabra 'incorrectamente', repítela tú 'correctamente' para que la vaya aprendiendo.
- En el momento de paseo en el carrito o agarrado a tu mano, descríbele todo lo que os encontráis en el camino. ¡Descubrirá palabras nuevas
Desarrollo cognitivo

Se define como el proceso por el cual un bebé va adquiriendo conocimientos sobre lo que le rodea y de esta forma desarrollar su inteligencia y sus capacidades.
Desde recién nacido a 3 meses de edad
- Pasará muchas horas dormido y los despertares serán para alimentarse o por incomodidades (pañal sucio o mojado).
- La visión será de una distancia de 30 centímetros.
- Los sonidos le llamaran la atención, pero los sonidos fuertes pueden asustarlo.
- Comienza a reconocer a sus padres y mas allegados.
- Disfruta con su imagen reflejada en un espejo.
- Comienza la etapa de los juegos y a interactuar con sus padres.
- Ya hacia los tres meses permanecerá mas horas despierto y disfrutará de los juegos y tendrá mucha interacción con la familia.
- Fijará su mirada en tu rostro.

El desarrollo cognitivo del bebé de 4 a 6 meses
- Reirá a carcajadas y para llamar la atención gritará y hará gorgoritos.
- Te sonreirá como respuesta a tus sonrisas.
- Los ruidos llamaran su atención y girará su cabeza para buscar de donde viene el ruido.
- Reconoce a su familia y puede rechazar a los extraños.
- Disfrutará muchísimo de los juegos, emitiendo risas fuertes y carcajadas.
- Va perdiendo el reflejo de extrusión.

Ahora el pequeño comienza también a mostrar su carácter. No sabe hablar bien, pero sí sabe reaccionar cuando no quiere algo o sencillamente le molesta. Alguna que otra rabieta puede surgir en esa etapa, debido a que el bebé probará algo de independencia al transitar de un lado a otro. Eso le dará más confianza y por lo tanto reaccionará con enfado delante de sus propias limitaciones impuestas por sus padres.

Por esa misma razón, los padres deben tener mucho cuidado en esta fase para que no haya ninguna caída importante que le pueda afectar seriamente, ya que esto podría hacer que el bebé se vuelva miedoso para andar. Parece llevar siempre las 'pilas' puestas, y tendrá a sus padres correteando todo el día tras él. Lo bueno de todo esto para los padres es que después de un día movido, él pequeño se dormirá mejor por las noches.

En cuanto a la sociabilidad del bebé, se percibe un aumento. El niño ya no quiere estar solo bajo ningún concepto, necesita verse rodeado de gente. Y si lo está, romperá a llorar. Pero no solo necesita compañía afectiva, sino también para el ocio. Él no quiere estar ni jugar solo. Aún depende mucho de sus papás para sentirse seguro, y lo seguirá haciendo también aunque sea mayor.
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